Para recordar a Adonaí Salloum Bitar

Desde la Fundación Abraham Salloum Bitar lamentamos profundamente la partida física del escritor y editor Adonaí Salloum Bitar, quien fuera un amado hermano de nuestro epónimo. El escritor, historiador y médico Atife Habib ha correspondido con nuestra organización escribiendo un sentido texto para recordar la presencia imperecedera en nuestra memoria de Adonaí, Adonis o Danaiee Salloum Bitar:

Adonis o Adonaí o a más Dánaiee Salloum Bitar

Hace pocos días contemplaba una fotografía, publicada en la red de Facebook de un hombre sentado frente al río que cobija siempre a los poetas, escritores, soñadores, que se lanzan a él en el remado eterno de sus existencias y que sustraen del fondo y del rugido oleajes en tiempos de agosto cuando nos brinda el preciado banquete de un pez que alborota la Hipófisis coadyuvado por otros órganos vitales de la economía del amor del  consumo de su cabeza; otrora el tiempo de los Otomacos buscaban afanosamente en las lagunas de remanso Orinoquía sus huevas para su alimentación. Tribilin como desde las andanzas de nuestra niñez  llamábamos a Adonis, cuyos tiempos transcurrieron en las calles de Ciudad Bolívar entre el alborozo día de encuentros con los amigos de siempre: que contemplando la misma descifraba la armonía celestial de aquel fantástico encuentro y seguro estoy que los Boca chicos y las Zapoaras del rio gozosos de su presencia, porque algo recitaría para ellos.

Ayoun el Wadi representó su cuna al nacer, una aldea hermosa ubicada en el norte de Siria. Allí recibió la lumínica existencia igual que el poeta Abraham con un terreno muy abonado por sus padres para la creación y el sustente de la palabra que una vez fue oráculo y paso luego a los papiros que el Rio Nilo entregó sin treguas a los oficiosos escribanos del mundo viejo para el Tío Gabriel o Gifraín creara la primera escuela de la Aldea llamada Al Jaldun en esa conexión afectiva con la poesía árabe cuyas influencias marcaron esa tipología de los Salloum Bitar.

Una mañana en su casa ubicada calle Constitución de la ciudad eterna de Angostura abordamos el tema de una alimentación sana, sus orientaciones sobre el particular me hizo escanearme con lo que consumo diariamente. Apenado por mi desorden personal cambiamos de tema y nos adentramos en una ligera y continuada charla sobre la espiritualidad y los procesos filosóficos cambiantes según las circunstancias de cada ser humano, confieso categóricamente que había carajos como adonis en este mundo terrenal que eran forasteros de otros niveles de vida superiores a los nuestros, almacenando en sus depósitos corticales cerebrales una riqueza incuantificable.

Adonis yace muerto en su habitación en México; quizás algunas horas habían transcurridos de su deceso físico. Algunos comentarios señalan una posición fetal y su lectura traduzco sin el temor de exagerar que la misma representa el Retorno a la vida donde corresponde transitar en esta nueva etapa y como en los rituales funerarios  de nuestros ancestros indígenas, colocaban a los deudos en grandes vasillas de barro para sembrarlos para la eternidad.

Adonaí o Dánaee, representaba las palabras escritas, compuestas de prosas, versos y aforismos. Su impresa huella descansa en todos los conversatorios realizados y en aquellas hojas en manos de muchas personas.

Lamento inmensamente no poder acudir a tu presencia y decirte hermano de nuestras vidas lo mucho que te queremos, que se desprendió una importante rama de ese árbol que como el Samán se llena de cronología y vida.

Un Abrazo inmenso

Atife Habib

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